¿Qué es y por qué elegirlo?
El sistema constructivo de entramado ligero es un sistema que se caracteriza por generar muros de carga que no son completamente sólidos, como los de piedra o ladrillo, si no que se componen de una serie de montantes o pequeños pilares de madera que reparten el peso y crean el hueco necesario entre ellos para poder albergar el aislamiento.
Normalmente los sistemas de entramado ligero suelen ejecutarse en madera o metálicos. Son sistemas que presentan dos grandes ventajas: la rapidez de ejecución, ya que se trata de un sistema de construcción en seco; y la eficiencia, ya que el propio muro posee la estructura y el aislamiento en el mismo espesor, de forma que podemos obtener fachadas con un aislamiento mucho mayor en un espacio menor. Esto se traduce en más metros útiles respecto de los metros construidos, lo cuál se traduce en un ahorro económico desde el diseño.
Además, estos sistemas pueden ejecutarse tanto in situ en la propia obra (de manera que pueden adaptarse también a reformas y rehabilitaciones, no sólo obra nueva) como de manera industrializada o prefabricada. Tenemos la opción de ejecutar el edificio muro a muro, construidos en taller y llevados a obra para ensamblarlos allí; o podemos ejecutar el 100% del edificio en taller y llevarlo totalmente prefabricado a la obra.